Una temporada más en donde el “decano” debe sumar puntos
para mantener la categoría. Hoy lo tiene último en la tabla de la Zona 2 con 12
puntos y a falta de su última presentación como local frente a Sol de América
que será el cierra de la primera fase. Luego, el equipo de Ríos deberá disputar
la Zona Reválida, que integraran los equipos que no hayan terminado entre los
primeros cuatro/cinco de sus respectivas zonas.
Recordar que Sarmiento tuvo un éxodo de jugadores hace
aproximadamente un mes y el plantel quedó con las alternativas muy justas para
afrontar los últimos partidos, a lo que se tuvo que recurrir a los juveniles
que normalmente disputan la Liga Chaqueña: Daniel Duarte, Leandro González y
Leonardo Bejarano.
El club aprovechó esta semana para concretar tres fichajes
que completan los cupos permitidos de refuerzos: uno de ellos Pablo Moreyra,
quien es defensor central, hasta hace muy poco vistió la camiseta de Boca Unidos,
no fue de la consideración del actual entrenador Alberto Boggio y recaló en el “decano”.
El segundo refuerzo es Gerónimo Ulibarri, juega de lateral derecho de 24 años, proveniente de
Deportivo Morón donde no tuvo los minutos esperados en la Primera Nacional y
los buscará en el conjunto chaqueño.
Por último es el extremo/volante por izquierda de Joaquín Molina. Tiene 23 años y su último club fue Argentinos
de Quilmes, institución en donde se formó y jugó en el primer equipo desde el
2024.
Solamente resta esperar el caso de Renzo Arzamendia, que se
deben resolver ciertas cuestiones administrativas entre Sarmiento y Unión de Santa
Fe para que finalmente le chaqueño pueda
volver a vestir la camiseta de Sarmiento en el próximo partido.
Con estos apellidos, Pablo Rios ya cuenta con sus cuatro refuerzos
que se permiten en este mercado de inviernos, dejando de lado la incorporación de Gastón Giraudo,
quien no está habilitado para ser jugador oficial de Sarmiento.
Imagen: Solo Ascenso.
Redacción: Enzo Quintana.




